Oh, Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, permíteme sembrar Amor.
Donde haya herida, Perdón.
Donde haya discordia, Unión.
Donde haya duda, Fe.
Donde haya desesperación, Esperanza.
Donde haya tinieblas, que lleve yo la Luz.
Oh, Divino Maestro, haced que yo no busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.
Porque es:
Dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la
Vida Eterna.
Quisiera hoy el día en el que hace 28 años nació un árbol maravilloso citar las palabras de San Francisco de Asís, en cada uno de mis cumpleaños me repito esta oración, que lleva consigo el espíritu de un Santo que procuro amar cada criatura del mundo, que vivió contento en la pobreza y sirviendo a los que le rodeaban, lo mas importante es que vivió contento con la voluntad de Dios y su llamado.
Este amor y esta alegría solo vienen de Dios, creo que nunca un ser humano alcanza a sentirse dueño de estos dos “sentimientos” y mucho menos a donarlos, como solo Dios puede hacer y más que nada quiere hacer.
Todo lo antes dicho es para pedirle a Dios y desear con todo mi corazón que Dios dueño del amor y alegría verdaderos y perdurables le permita sembrar amor, es decir, como dice San Francisco de Asís ser un instrumento de paz que lleve esperanza, unión, perdón y luz al mundo.
En este nuevo año juntos, 2 años llevamos ya, que Dios nos conceda todos los días ser servidores y portadores de todos estos dones y de Su buena noticia.
Que Dios te bendiga y te cuide.
Te amo
Muchos besos